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El problema de escribir las cifras…

A veces sucede mientras estoy traduciendo un texto que necesito cambiar las cifras que en él aparecen para adaptarlas al castellano, a lo que recomienda la RAE concretamente. Sin embargo, lo que poca gente sabe es que casi nadie, fuera de los profesionales,  conoce a ciencia cierta lo que la RAE recomienda al respecto. Por ejemplo, si hay que escribir en cifra «mil», la gente normalmente escribirá 1.000; en algunos países de Sudamérica, pondrán 1,000; pero muy poca gente hará lo que recomienda la RAE, que es escribir 1000. Otro ejemplo, si queremos escribir en cifra «diez mil», lo mismo, unos pondrán 10.000 y otros, más allá del Atlántico, 10,000, pero la RAE prefiere que escribamos 10 000. Y así sucesivamente, la RAE recomienda que las cifras de hasta 4 dígitos no lleven punto ni coma ni espacio (1500, 9999, 2057, etc.). En cambio, en las cifras de más de 4 dígitos, recomienda separar con un espacio en blanco los miles, decenas de miles, centenas de miles y millones, por ejemplo, 10 000, 150 000, 1 000 000, 9 000 000, 12 000 000, 130 000 000, así sucesivamente.

Pues bien, como decía al principio, a veces necesito trasladar las cifras del idioma original al español y, como sigo a rajatabla las recomendaciones de la RAE, suelo recibir inmediatamente alguna comunicación del cliente pidiéndome explicaciones por «esa forma tan rara de escribir los números».

Y es cierto, la gente se sorprende mucho y la verdad es que solo los profesionales conocen estas normas y las aplican. Incluso conozco casos de traductores noveles que solo tras haber sido apercibidos por revisores han conocido estas normas.

Es normal que casi nadie conozca estas recomendaciones de la RAE sobre cómo escribir los números, pues prácticamente nadie las respeta. En los medios de comunicación siguen escribiendo los números utilizando el punto para separar las unidades, centenas, etc. de millar. Este fin de semana me metí en una conocida librería, donde busqué libros de matemáticas de editoriales muy frecuentes en las escuelas de primaria y secundaria, y en ellos pude comprobar que los miles los separan con punto.

Pienso que si la RAE emite una recomendación concreta, se debería tener más en cuenta por parte de las distintas partes interesadas. Todos deben remar en el mismo sentido. Somos muchos hispanohablantes de muchos países muy distantes, y es difícil unificar, a nivel de calle, los criterios, de ahí que si la RAE recomienda algo (¡solo puede limitarse a recomendar!), medios de comunicación, ministerios y sobre todo las escuelas y universidades deberían seguirlo y aplicarlo.

Soy partidario de concederle a esta institución más poder ejecutivo para que se tengan en consideración sus normas. Soy muy crítico con algunas decisiones suyas, como haber aceptado palabras como «murciégalo», «crocodilo», «toballa» y otros solo porque mucha gente las dice de esa manera. Yo creo que la función de la RAE es pedagógica, y si alguien pronuncia o escribe mal una palabra, debe aprenderla correctamente y no que se apruebe finalmente por haberse extendido ese uso. Si alguien dice «almóndiga» hay que corregirle e indicarle que se dice «albóndiga». Mal por la RAE por aceptar este tipo de cuestiones, pero quizá si tuviera algo más de poder no estaría tan supeditada a «tragar» con todo exclusivamente en base a un uso extendido.

Con las cifras lo mismo porque ya hay bastante lío con el uso del separador de miles (a veces  con punto, con coma, con espacio, sin espacio) y de decimales (a veces coma, otras punto)  en España y en algunos países de Sudamérica, donde tienen un criterio distinto.  Unifiquemos los criterios y dejemos que sea la RAE quien lo haga. Cuidemos, respetemos y valoremos nuestro idioma como se merece.

Rubén Pedro López

Traductor Freelance: Ing > Esp > Ing Freelance Translator: Eng > Spa > Eng

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